El móvil
Para los investigadores, el móvil del crimen fue el robo de un kilo de cocaína que pertenecía a Argañaraz (h), que había estado escondida en un “canuto” que solamente era conocido por el círculo íntimo del sujeto. Otras fuentes consultadas por el Ancasti indicaron que el proveedor de la sustancia sería del sur de la provincia de Tucumán con una causa en trámite. El robo de la droga caldeó los ánimos de Argañaraz, quien habría señalado a Moreno como traidora y ladrona.
Nieva, libre
En este contexto, Eduardo “Cacho” Silva -por entonces pareja de «Chasqui», último sospechoso que se entregó voluntariamente a la justicia-, buscó a la joven exhaustivamente atendiendo a las demandas de Argañaraz. Durante la audiencia, González Pinto manifestó que hubo testigos que aseguraron que Silva buscó a la mujer días antes del asesinato. Además, la propia «Chasqui» habría manifestado en horas de la mañana y la siesta de los días previos al crimen: «Hace días que ando saltando techos, escapando de Cacho».
Por otra parte, la fiscal informó que no pedirá prisión preventiva para Miguel Nieva, porque al momento del asesinato estaba alojado en el penal de Miraflores. Sostuvo que a partir de los testimonios recogidos no se lo pudo ubicar en la escena del hecho. El juez dispuso que la Fiscalía arbitre los medios necesarios para que recupere su libertad. En cuanto a Agüero se conoció que supuestamente halló el cadáver la siesta del 4 de octubre de 2013, cuando iba a buscar a un vecino para pedirle una honda o gomera perteneciente a su hijo.
Entrega
Supuestamente, Silva le facilitó la ubicación de la joven al «Loco» y a «Iguana» Nieva. Se determinó además que ese 4 de octubre, entre las 15 y las 18, aprovechando la situación de extrema vulnerabilidad de “Chasqui” y su condición de trabajadora sexual, la engañaron y lograron subirla al automóvil de Argañaraz. Se desplazaron por avenida Virgen del Valle norte y aproximadamente a 200 metros al norte de la avenida Terebintos, en una zona de senderos cubiertos con monte y árboles autóctonos, le exigieron que devolviese la droga. Argañaraz, Silva y Agüero la habrían atacado a golpes. La brutalidad de la golpiza la habría inducido a un estado de inconsciencia e indefensión absoluta.
En este punto, uno de los agresores, que aún no se pudo individualizar, habría tomado un bretel del corpiño de la joven para utilizarlo como lazo de estrangulamiento. Así habrían asesinado a “Chasqui” Moreno. El informe de la autopsia determinó que la chica murió por «asfixia por estrangulamiento a lazo, asociada a traumatismos múltiples contusocortantes craneofaciales». La fiscal hizo hincapié en que hay un claro vínculo entre los imputados, quienes quedaron expuestos a partir de la declaración clave realizada por una mujer a quien arrojaron agua hirviendo para obligarla a guardar silencio y encubrir el crimen (ver pág 7). fuente:elancasti