Cuarentena “light”: Jalil y varios gobernadores dudan sobre el levantamiento gradual

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Son cautos sobre los riesgos de una flexibilización excesiva y piden que la decisión sea del comité de especialistas médicos.

Fueron los más duros, sin fisuras, para imponer la cuarentena plena el 20 de marzo. Lo hicieron temerosos de una crisis sanitaria con miles de contagiados y cientos de muertos.

Ahora, a 18 días de la cumbre mano a mano con Alberto Fernández en la quinta de Olivos, y horas antes de una teleconferencia -hubo una segunda donde se resolvió extender el aislamiento- con el presidente, los gobernadores se muestran cautos sobre la flexibilización del aislamiento que piden sectores económicos.

Plantean, como regla principal, escuchar qué dicen los especialistas médicos y deslizan otra condición: si se flexibiliza y hay problema, tener a mano la decisión de volver a la cuarentena total.

«La economía ya se frenó, ahora no podemos correr el riesgo de que se descontrole la calle y tengamos 500 muertos en una semana», apuntan a Clarín desde el gobierno de Axel Kicillof que pone el foco en el conurbano. De fondo, late el debate salud versus economía, posición en la que la política, de manera mayoritaria, optó por priorizar la prevención a pesar del impacto económico.

En la mesa de decisiones, Fernández sentó, ahora, a los empresarios -la UIA y la CAC- y a los gremios, actores que piden flexibilizar la cuarentena y permitir que vuelvan a funcionar algunos sectores. En ese pulseo, van a mediar los especialistas y el presidente.

Este martes, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela dijo que su posición es extender la cuarentena hasta fines de abril. “Creo que no es conveniente levantar la cuarentena por el momento, hay que esperar más del 23 de abril» dijo el mandatario riojano en declaraciones a CNN radio.

La misma posición tiene Raul Jalil, gobernador de Catamarca, mientras que en la postura opuesta se encuentra Jorge «Coqui» Capitanich, de Chaco, que es partidario de iniciar una flexibilización desde el próximo lunes.

Eso, dicen desde Olivos a Clarin, va a ocurrir; lo que no está definido es la dimensión de la apertura.

Hay una tesis general: se va a autorizar la obra pública de pequeños y medianos emprendimientos; esta semana comienzan tareas en rutas nacionales y, a partir de la semana que viene, podría, con un protocolo estricto, incluirse construcción del sector privado.

«Es dinamizador de la economía y tiene muchos rubros vinculados: herreros, plomeros, albañiles, corralones, casas de electricidad», explican. Pero, a la vez, más involucrados, más riesgo de que se incremente la circulación.

En Córdoba, Juan Schiaretti se puso al frente de los operativos de su provincia. El gobernador cree que la decisión de la apertura y el tipo de flexibilización debe ser a partir de las r comendaciones de los expertos médicos. «No es una decisión política. Los que deben decir que hacer son los sanitaristas» explican desde Córdoba a Clarín. La provincia tiene 146, de los cuales 7 se confirmaron este lunes. Hubo dos muertos.

Algo similar piensan en Santa Fe, la provincia que gobierna el peronista Omar Perotti. que registra 181 casos positivos y una muerte. El santafesino dice que apoyará lo que decida Fernández pero a su entorno le trasmite sus reservas sobre la apertura de la cuarentena.

Son tres distritos con peso económico, industrial y agropecuario, afectados por el parate de la economía pero, a la vez, donde miran con cautela lo que puede ocurrir si se relaja la cuarentena.

Temen, a su vez, sobre los términos de una apertura parcial del aislamiento. El riesgo es que se descontrole la cuarentena y aumente demasiado la circulación.

De hecho, en el gobierno nacional y en las provincias, admiten que en la última semana aumentó la cantidad de gente en las calles. Por ese motivo, se acordó multiplicar los controles en las calles en la previa de Semana Santa para evitar que haya viajes turísticos.

Como en la decisión de suspender clases, en la primera cuarentena y en la extensión, Fernández escuchó la opinión de los expertos y científicos, y luego lo sometió al análisis y la decisión política.

«El gobierno nacional toma decisiones sobre la cuarentena aconsejado por un equipo de sanitaristas y ellos son los expertos que entienden las medidas que hay que ir tomando en cada momento», dicen en Córdoba.

Las tres provincias, en línea con la Casa Rosada, montaron dispositivos para reducir la circulación. Tienen los tres conglomerados más populosos -el GBA, el gran Rosario y el gran Córdoba- y allí apuntaron para reducir el tránsito y hacer cumplir la cuarentena.

En paralelo, ya hay cinco provincias donde se estableció -o establecerá- como obligatorio el barbijo o «tapaboca» para circular en la vía pública. Algunos lo leen como un mecanismo para flexibilizar, otros como una medida extra para aumentar la prevención. (Fuente Clarin)

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