Quién es el preso que atacó a una fiscal en Mendoza

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Le dicen «Mecha» y es uno de los asesinos más peligrosos alojados en el sistema penal de Mendoza. Tiene 37 años y fue condenado a prisión perpetua.

Quién es el preso que atacó a una fiscal en Mendoza

Hugo Eduardo Arredondo cumple una condena a prisión perpetua por asesinar a un hombre en 2015 durante un intento de robo. Pero este miércoles sumó otro intento de homicidio al atacar a la fiscal Claudia Ríos en la sala 25 del Polo Penal Judicial de la Ciudad de Mendoza.

Arredondo, de 37 años, es apodado «Mecha». En su prontuario constan dos crímenes en los últimos cuatro años, y una condena a perpetua por el asesinato del comerciante y exmilitar Jorge Montilla.

El crimen de Montilla, de 51 años, ocurrió en la noche del 10 de marzo de 2015, cuando Arredondo le disparó cuatro veces para robarle la camioneta en la entrada del barrio Tamarindo II, en la localidad de Las Heras, en el centro de Mendoza.

Durante el juicio se comprobó no sólo la autoría de Arredondo sino también la participación del delincuente en otros robos agravados. En 2016 fue condenado a prisión perpetua y enviado al penal de Almafuerte.

Pero en la Navidad de 2019 Arredondo asesinó de una puñalada a su compañero de celda, un joven de 23 años llamado Nicolás Lozano.

Por ese crimen el delincuente sumó una condena a 14 años de prisión en un juicio abreviado cuya fiscal fue Ríos, la funcionaria atacada este miércoles.

Con ese prontuario, Arredondo se ganó la fama de ser señalado como el preso más peligroso de Mendoza.

Poco después sumó otro homicidio, aunque en grado de tentativa, cuando junto con otros dos presos intentó asesinar a un tercero, identificado como Carlos Enrique Olmedo, informó el sitio Diario Uno.

Olmedo, de 26 años, tiene antecedentes por robo y fue atacado por Arredondo con la participación de Jorge Darío Bracamonte, de 32, y Lucas Gabriel Garro (27).

Durante la audiencia de este miércoles Arredondo esquivó al personal del Servicio Penitenciario de Mendoza y atacó con un cuchillo a la fiscal Ríos, quien a su vez se defendió con un spray de gas pimienta que siempre lleva consigo.

Al fallar en su intento de homicidio, Arredondo quiso tomar de rehén a una estudiante de derecho que presenciaba la audiencia con el objetivo de poder salir del recinto, pero el personal penitenciario logró detenerlo.