Juicio por Maradona: «Tenía la idea fija de volver a su casa», declaró el jefe de la clínica donde fue operado

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Dos médicos de la Clínica Olivos, donde Diego Armando Maradona (60) fue operado por un hematoma subdural, y una psiquiatra declararon en una nueva jornada del segundo juicio por la muerte del exastro futbolístico. Los testigos se refirieron a la intervención quirúrgica y a la conducta del paciente tras la operación, momento en el que presentó al menos dos episodios de excitación psicomotriz y expresó de forma reiterada su «idea fija de volver a su casa y que se lo dejara tranquilo».

Juicio por Maradona: «Tenía la idea fija de volver a su casa», declaró el jefe de la clínica donde fue operado

La décimo tercera audiencia del debate, a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 7 de San Isidro, se centró en la operación a la que fue sometido «El Diez» el 4 de noviembre de 2020 en la Clínica Olivos, tras descubrirse el hematoma en estudios realizados en el Sanatorio Ipensa de La Plata.

Para el neurocirujano Leopoldo Luque (45) y la psiquiatra Agustina Cosachov (41), médicos que trataron a Maradona en los últimos meses, ese diagnóstico podía explicar el estado del ex capitán de la Selección Argentina, quien se mostraba “como perdido”, caminaba lentamente y en ocasiones se expresaba de manera confusa.

Pablo Dimitroff, director de la Clínica Olivos en 2020, relató que Maradona ingresó a quirófano cerca de las 21:30, tras realizarse una tomografía y análisis de laboratorio. “El paciente ingresó como un paciente común. Hubo un consentimiento de internación con el diagnóstico de hematoma subdural firmado por una de las hijas. Eso no es una situación excepcional”, aclaró.

Ante la consulta del fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari, Dimitroff explicó que Luque no participó en la cirugía, sino en la preparación previa, como el marcado de las zonas a intervenir; la operación estuvo a cargo del neurocirujano Ariel Sainz, socio de Luque, y Pablo Rubino.

“Después de la operación lo vi recuperado, totalmente diferente. Luego manifestó que quería irse a su casa. Era difícil hacerle entender que debía permanecer quieto. A partir de allí comenzaron otros problemas”, explicó Dimitroff. Asimismo, recordó que Cosachov relacionó ese comportamiento con un cuadro de abstinencia alcohólica.

El 5 de noviembre hubo un evento significativo que requirió una sedación más profunda. “Se lo mantuvo sedado y por momentos presentó episodios de excitación psicomotriz. No fue sencillo su manejo”, añadió. Sin embargo, señaló que Maradona “toleraba muy bien desde el punto de vista cardiaco y respiratorio” y que, en algunos momentos de excitación, su presión arterial superó valores normales, pero estuvo siempre monitoreado.

Sobre la internación tras la operación, Dimitroff indicó que Swiss Medical proponía que Maradona continuara su tratamiento en un centro de rehabilitación de tercer nivel, pero ni la familia ni el médico Luque consideraron viable esta opción. El paciente necesitaba dos tratamientos: uno para la rehabilitación motriz y otro para la desintoxicación del consumo de sustancias.

“Tuvimos una reunión formal con la familia y el equipo médico, donde manifestaron que necesitaban el aval del paciente. Él tenía la idea fija de volver a su casa y ser dejado en calma”, afirmó Dimitroff. Aclaró que Maradona recibió el alta clínica, pero no el alta médica al ser trasladado a su domicilio en el lote 45 del barrio San Andrés de Benavídez, en Tigre.

El director de la clínica sostuvo que a Maradona únicamente se le mencionó “un centro de rehabilitación adecuado”, sin explicarle en detalle lo que implicaba la atención en un centro de tercer nivel, algo que sí se comunicó a la familia.

Durante su declaración, los jueces Alberto Gaig y Pablo Rolón consultaron a Dimitroff sobre las diferencias entre la internación y los cuidados domiciliarios. El testigo respondió que el equipo tratante conformado por Luque y Cosachov propuso llevar al paciente a su domicilio bajo cuidados, no como internación domiciliaria, aclarando que se firmó un acta sin requerimiento de aparatología especializada.

El secretario del TOC N° 7 leyó el acta de externación consensuada entre Swiss Medical, los médicos de Maradona y su familia. En respuesta a preguntas del abogado de Jana Maradona, Félix Infante, Dimitroff confirmó que se registraron dos episodios relevantes de excitación psicomotriz: el 5 de noviembre y otro, de menor gravedad, dos días después. En total, “fueron dos o tres”, explicó, y remarcó que debían controlarlo porque se levantaba de la cama y se quitaba vías intravenosas.

Al ser consultado si esos episodios fueron informados a la familia antes del alta, respondió que sí, y que se habló abiertamente sobre lo difícil que era el manejo del paciente. “Estábamos convencidos de cuál era la voluntad de Maradona y al trasladarlo a su casa cumplimos con esa voluntad”, agregó sobre por qué no firmó el alta.

Por último, Dimitroff aseguró que “el corazón de Maradona funcionaba normalmente, luego de ocho días de monitoreo” y que al ingreso y egreso del hospital no presentaba insuficiencia cardíaca.

La audiencia comenzó con el testimonio del neurocirujano Pablo Rubino, líder del equipo que operó el hematoma subdural. Explicó que decidieron intervenir tras observar la tomografía en el celular de Luque, lo que motivó realizar un nuevo estudio que confirmó un hematoma subdural crónico de