Por qué Bullrich decidió ir a fondo contra Adorni: ninguneo, interna y las elecciones cada vez más cerca

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La historia ya ha sido cubierta en diversas notas periodísticas y se ha ido desarrollando en varias etapas. Cada vez que Patricia Bullrich dialoga con un periodista o conversa en privado, suele lanzar una frase que la distancia claramente de Javier Milei. “Vos sos parte del 95% de los periodistas que quiero”, les dice, en contraste con el frecuente discurso presidencial que califica a ese porcentaje de la prensa como corrupto. Esto evidencia que, en secreto, la senadora viene marcando diferencias con la línea oficial desde hace meses.

Por qué Bullrich decidió ir a fondo contra Adorni: ninguneo, interna y las elecciones cada vez más cerca

En público, Bullrich también realiza fuertes críticas. En una entrevista con A24, el miércoles por la tarde, instó a Manuel Adorni a presentar inmediatamente su declaración jurada. A raíz de esto, Javier Milei debió salir a bajar el tono desde Estados Unidos, anunciando que Adorni adelantará dicha presentación.

Bullrich se caracteriza por ser un factor revulsivo. Con niveles altos de imagen positiva, se mueve estratégicamente según los contextos y las oportunidades, aunque algunos consideran sus acciones bruscas y casi traicioneras. En la previa de 2023, sin el apoyo de Mauricio Macri, decidió lanzar su candidatura dentro del PRO y deteriorar su relación con Horacio Rodríguez Larreta, quien fue su rival en las PASO. Algunos observan un panorama similar en la actualidad.

La situación de Manuel Adorni le brinda a Bullrich un motivo contundente para desmarcarse por primera vez en dos años y medio de la gestión Milei. Este miércoles expresó abiertamente que Adorni debe irse, lo acusó de mentir y señaló que su situación judicial complica el futuro y las aspiraciones del espacio político.

A esto se suman las diferencias con Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, quien nunca vio con buenos ojos el perfil público alto de Bullrich. Por ejemplo, la senadora organizó un viaje de dos días a Chile, con reuniones privadas con el presidente José Kast y el alcalde de Santiago, lo que no fue bien recibido internamente.

Otro aspecto clave es que Bullrich ha perdido casi todo el peso político que tenía dentro del Gabinete desde su salida del Ministerio de Seguridad. Aunque se consolidó como una figura fuerte como jefa del bloque del Senado, perdió influencia ejecutiva, al punto que se ha evaluado excluirla de las reuniones de la mesa política que aún lidera Adorni.

Bullrich siempre quiso influir en decisiones de estrategia política. Cree que las negociaciones con gobernadores de provincias aliadas para 2027 deberían comenzar ya para asegurar la reelección de Milei. No obstante, en el Gobierno consideran que está apresurando los tiempos y la asocian con la mesa chica de Santiago Caputo, quien en los últimos tiempos perdió relevancia.

La apuesta para competir en la Ciudad de Buenos Aires también genera tensiones. Bullrich es la candidata por imagen y por la exitosa elección de 2025, pero principalmente porque Manuel Adorni, debido a su complicado panorama político y judicial, quedó descartado como opción.

La ex jefa del PRO no está convencida de esa candidatura, aunque parece un escenario atractivo electoralmente. Se siente una dirigente nacional que fue candidata presidencial en 2023 y estuvo cerca de enfrentar en balotaje a Sergio Massa, con posibilidades de ganar, hasta que la irrupción de Milei alteró el panorama político.

Bullrich no tiene intención de romper con el espacio en este momento, aunque algunos dudan que lo haga en el futuro. Sin embargo, no oculta su incomodidad. La reciente foto que se tomó con Mauricio Macri, su aliado durante más de cinco años en el PRO, es una señal en ese sentido.

Aunque la relación entre ambos se resquebrajó tras 2023, comparten un aspecto común: los Milei, a quienes apoyaron y promovieron en la segunda vuelta decisiva luego del pacto de Acassuso, los ignoran. Ese ninguneo es difícil de aceptar para cualquiera.